100 personajes, 100 autores

Amelia Earhart. Destino las nubes

Autor
Torres, Patricia

Amelia Earhart (Atchinson 1898 - Pacífico Sur 1937). Cuando volar un avión era un acto más que temerario, Amelia Earhart fue la primera mujer que cruzó el Atlántico y el Pacífico en solitario. Además de sus hazañas como piloto, escribió tres libros y muchos artículos con los relatos de sus viajes y se convirtió en una de las principales promotoras de la aviación.

Estudió en Nueva York y Harvard y al estallar la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermera en un hospital de Canadá. En 1928 subió a un avión con dos pilotos y pasó a la historia como la primera pasajera que cruzaba el Atlántico. Pero la verdadera hazaña que la marcó fue su posterior vuelo en solitario, atravesando el mismo océano en 1932. Incluso logró una nueva marca. En 1935 establecía un nuevo récord al ser la primera persona que llegaba a Honolulú. Sus retos cada vez eran más arriesgados, pero lograba ejecutarlos con éxito. Su última aventura fue dar la vuelta al mundo. Antes de llegar a la penúltima etapa del plan que habían trazado un temporal acabó con su vida y la de su copiloto, Frederick J. Noonan.

FICHA TÉCNICA

Nacionalidad del autor Colombia
Código 296514
ISBN 978-958-30-1680-6
Nivel de escolaridad General
Edades Jóvenes, Adultos
Género No ficción
Fecha de la última edición 09-05
Páginas 136
Tintas 1 x 1
Encuadernación Tapa dura
Ancho (cm) 14
Alto (cm) 20,5

Comentarios

Escribe tu opinión

Amelia Earhart. Destino las nubes

Amelia Earhart. Destino las nubes

Amelia Earhart (Atchinson 1898 - Pacífico Sur 1937). Cuando volar un avión era un acto más que temerario, Amelia Earhart fue la primera mujer que cruzó el Atlántico y el Pacífico en solitario. Además de sus hazañas como piloto, escribió tres libros y muchos artículos con los relatos de sus viajes y se convirtió en una de las principales promotoras de la aviación.

Estudió en Nueva York y Harvard y al estallar la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermera en un hospital de Canadá. En 1928 subió a un avión con dos pilotos y pasó a la historia como la primera pasajera que cruzaba el Atlántico. Pero la verdadera hazaña que la marcó fue su posterior vuelo en solitario, atravesando el mismo océano en 1932. Incluso logró una nueva marca. En 1935 establecía un nuevo récord al ser la primera persona que llegaba a Honolulú. Sus retos cada vez eran más arriesgados, pero lograba ejecutarlos con éxito. Su última aventura fue dar la vuelta al mundo. Antes de llegar a la penúltima etapa del plan que habían trazado un temporal acabó con su vida y la de su copiloto, Frederick J. Noonan.

Escribe tu opinión