Clásicos juveniles

Heidi

Autor
Spyri, Johanna

Heidi es una pequeña huérfana que se ve obligada a vivir con su abuelo Alm, quien, aunque parece ser un hombre tosco y rudo, en el fondo es un hombre dulce y tierno que cuida bien de la pequeña, en las montañas suizas, alejados de la sociedad y rodeados de la naturaleza. Heidi tiene un gran corazón y no solo se gana el cariño de su abuelo, sino de Pedro, el pastor que cuida las ovejas. La pequeña es feliz en la montaña, pero su tía llega para llevársela a la ciudad, sin importarle los deseos de la niña o el dolor del abuelo. En Fráncfort, Heidi conoce a Clara, una joven en silla de ruedas, a quien debe acompañar. En la casa de Clara todos tratan bien a Heidi, excepto el ama de llaves, que no le perdona a la niña su falta de educación. Pero, aunque Heidi es querida y amada, no puede olvidarse de la montaña ni de su abuelo, y empieza a sufrir de sonambulismo. Al descubrir esto, el doctor recomienda llevar a la niña de nuevo a la montaña, y así lo hacen. Heidi se encuentra con su abuelo y con Pedro, y todo mejora, aún más cuando Clara va a visitarla. Gracias a la magia de la montaña, Clara vuelve a caminar. Así todos encuentran la felicidad y la tranquilidad.

FICHA TÉCNICA

Nacionalidad del autorSuiza
Código341610
ISBN9789583031663
Nivel de escolaridadBachillerato
Edades10 a 12, Jóvenes
GéneroFicción
Fecha de la última edición05-10
Páginas48
Tintas4 x 4
EncuadernaciónTapa dura
Ancho (cm)15,2
Alto (cm)22,2
ValoresAmistad, solidaridad

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Heidi

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Heidi es una pequeña huérfana que se ve obligada a vivir con su abuelo Alm, quien, aunque parece ser un hombre tosco y rudo, en el fondo es un hombre dulce y tierno que cuida bien de la pequeña, en las montañas suizas, alejados de la sociedad y rodeados de la naturaleza. Heidi tiene un gran corazón y no solo se gana el cariño de su abuelo, sino de Pedro, el pastor que cuida las ovejas. La pequeña es feliz en la montaña, pero su tía llega para llevársela a la ciudad, sin importarle los deseos de la niña o el dolor del abuelo. En Fráncfort, Heidi conoce a Clara, una joven en silla de ruedas, a quien debe acompañar. En la casa de Clara todos tratan bien a Heidi, excepto el ama de llaves, que no le perdona a la niña su falta de educación. Pero, aunque Heidi es querida y amada, no puede olvidarse de la montaña ni de su abuelo, y empieza a sufrir de sonambulismo. Al descubrir esto, el doctor recomienda llevar a la niña de nuevo a la montaña, y así lo hacen. Heidi se encuentra con su abuelo y con Pedro, y todo mejora, aún más cuando Clara va a visitarla. Gracias a la magia de la montaña, Clara vuelve a caminar. Así todos encuentran la felicidad y la tranquilidad.

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