Filosofía y política

Así hablaba Zaratustra

Autor
Nietzsche, Friedrich

A los treinta y nueve años de edad, Nietzsche emprende la tarea de componer su obra máxima, Así hablaba Zaratustra, que le ocupará los cuatro años siguientes. En esta obra, Zaratustra, el viejo profeta persa, creador de la primera doctrina moral, regresa para hacer una terrible revelación a los hombres. En efecto, las primeras palabras que Zaratustra dirigirá a los hombres serán para proclamar la muerte de Dios, la primera terrible verdad con que el hombre moderno debe enfrentarse. Luego traza el itinerario que debe seguir el alma para ser auténticamente libre: de cómo el camello debe transformarse en león, y el león en niño, lo que el autor denomina “las tres metamorfosis del espíritu”, y también de cómo el camello debe olvidar su voluntad de asumir lo más pesado que la existencia tiene, con la que sirve a su espíritu sufrido, y ser como el león, “ansioso de conquistar la libertad y de mandar en su propio desierto”, y sustituir el “tú debes” por el “yo quiero”. Y de cómo el león, finalmente, debe abandonar su rebelión y convertirse en niño: “inocencia y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que hecha a girar espontáneamente, un movimiento inicial, un santo decir ‘¡Sí!’”. Con el anuncio de esta transformación como única vía para superar la existencia moral, se inician el peregrinar y los discursos de Zaratustra. Dos misterios mayores sirven de eje al texto: el superhombre y el eterno retorno, que se reclaman como el haz y el envés de una sola experiencia vital. El superhombre y el eterno retorno serán las figuras a través de las cuales el hombre se podrá apropiar de ese sí absoluto a la vida, que es, en últimas, el auténtico mensaje de Así hablabla Zaratustra.

FICHA TÉCNICA

Nacionalidad del autor Alemania
Código 10252
ISBN 978-958-30-0008-9
Nivel de escolaridad Bachillerato
Edades Jóvenes
Género Ficción
Fecha de la última edición 07-94
Páginas 360
Tintas 1 x 1
Encuadernación Rústica
Ancho (cm) 13,5
Alto (cm) 20,5

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Así hablaba Zaratustra

Así hablaba Zaratustra

A los treinta y nueve años de edad, Nietzsche emprende la tarea de componer su obra máxima, Así hablaba Zaratustra, que le ocupará los cuatro años siguientes. En esta obra, Zaratustra, el viejo profeta persa, creador de la primera doctrina moral, regresa para hacer una terrible revelación a los hombres. En efecto, las primeras palabras que Zaratustra dirigirá a los hombres serán para proclamar la muerte de Dios, la primera terrible verdad con que el hombre moderno debe enfrentarse. Luego traza el itinerario que debe seguir el alma para ser auténticamente libre: de cómo el camello debe transformarse en león, y el león en niño, lo que el autor denomina “las tres metamorfosis del espíritu”, y también de cómo el camello debe olvidar su voluntad de asumir lo más pesado que la existencia tiene, con la que sirve a su espíritu sufrido, y ser como el león, “ansioso de conquistar la libertad y de mandar en su propio desierto”, y sustituir el “tú debes” por el “yo quiero”. Y de cómo el león, finalmente, debe abandonar su rebelión y convertirse en niño: “inocencia y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que hecha a girar espontáneamente, un movimiento inicial, un santo decir ‘¡Sí!’”. Con el anuncio de esta transformación como única vía para superar la existencia moral, se inician el peregrinar y los discursos de Zaratustra. Dos misterios mayores sirven de eje al texto: el superhombre y el eterno retorno, que se reclaman como el haz y el envés de una sola experiencia vital. El superhombre y el eterno retorno serán las figuras a través de las cuales el hombre se podrá apropiar de ese sí absoluto a la vida, que es, en últimas, el auténtico mensaje de Así hablabla Zaratustra.

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