Narrativa contemporánea

Hielo de invierno

Autor
Van Gestel, Peter

1947, en la Ámsterdam de posguerra. Durante un largo y caluroso verano, Thomas, de diez años, vaga solo por la ciudad. Recuerda el pasado invierno, el más frío y largo de la historia. Su madre ha muerto; su padre es un artista que apenas puede ganarse la vida. Entonces Thomas se hace amigo de un niño judío llamado Zwaan y de su prima. Thomas descubre gradualmente las cicatrices que la guerra ha dejado y estas fuerzas cambian su propia vida. El detalle expresivo y los cambios constantes en el tiempo y el lugar crean un mapa tridimensional de la posguerra Ámsterdam, que incluye los olores y colores de un aula llena de gente, los canales congelados, el hielo resbaladizo del río Ámstel y la cama en que Thomas y Zwaan dormían.
Las emociones subyacentes son intemporales: niños como Thomas todavía son intimidados porque son diferentes. Niños y adultos aún en silencio, incapaces de compartir sus emociones. Esta historia de un niño que está física y emocionalmente descuidado merece un lugar entre las grandes historias clásicas.

FICHA TÉCNICA

Nacionalidad del autor Holanda
Traductor Fernández, Gonzalo
Código 549139
ISBN 978-958-30-5720-5
Nivel de escolaridad Bachillerato
Edades Jóvenes, Adultos
Género Ficción
Fecha de la última edición 04-18
Páginas 328
Tintas 1 x 1
Encuadernación Tapa dura
Ancho (cm) 16
Alto (cm) 22,5
Disponible en Colombia, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay

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Hielo de invierno

Hielo de invierno

1947, en la Ámsterdam de posguerra. Durante un largo y caluroso verano, Thomas, de diez años, vaga solo por la ciudad. Recuerda el pasado invierno, el más frío y largo de la historia. Su madre ha muerto; su padre es un artista que apenas puede ganarse la vida. Entonces Thomas se hace amigo de un niño judío llamado Zwaan y de su prima. Thomas descubre gradualmente las cicatrices que la guerra ha dejado y estas fuerzas cambian su propia vida. El detalle expresivo y los cambios constantes en el tiempo y el lugar crean un mapa tridimensional de la posguerra Ámsterdam, que incluye los olores y colores de un aula llena de gente, los canales congelados, el hielo resbaladizo del río Ámstel y la cama en que Thomas y Zwaan dormían.
Las emociones subyacentes son intemporales: niños como Thomas todavía son intimidados porque son diferentes. Niños y adultos aún en silencio, incapaces de compartir sus emociones. Esta historia de un niño que está física y emocionalmente descuidado merece un lugar entre las grandes historias clásicas.

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