Narrativa contemporánea

Sendas Oscuras. La Orden de la Oscuridad IV

Autor
Gregory, Philippa

Luca Vero, miembro de la Orden de la Oscuridad, en compañía de sus amigos, debe investigar la razón detrás de varios acontecimientos extraños que están sucediendo. Están atrapados en una pequeña aldea que se encuentra bajo el azote de la enfermedad del baile (una enfermedad que obliga a los contagiados a bailar sin parar), y Luca y los suyos deben luchar con todas sus fuerzas para no perder su cordura. Isolda cae víctima de la enfermedad, e Ishraq logra salvarse de una muerte casi segura para cobrar venganza de quien pretendía asesinarla. Al final, los jóvenes del pueblo descubren que el mayor peligro no es la enfermedad, sino aquellos que han venido a su rescate. Ellos son los verdaderos desquiciados de Europa, que tienen un odio profundo que permanecerá por siglos.

FICHA TÉCNICA

Nacionalidad del autorReino Unido
TraductorOrozco, Gina Marcela
Código606533
ISBN9789583061233
Nivel de escolaridadBachillerato
EdadesJóvenes, Adultos
GéneroFicción
Fecha de la última edición09-20
Páginas292
Tintas1 x 1
EncuadernaciónTapa dura
Ancho (cm)16,5
Alto (cm)22,5
Disponible enArgentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú,P uerto Rico, Uruguay, Venezuela

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Sendas Oscuras. La Orden de la Oscuridad IV

Sendas Oscuras. La Orden de la Oscuridad IV

Luca Vero, miembro de la Orden de la Oscuridad, en compañía de sus amigos, debe investigar la razón detrás de varios acontecimientos extraños que están sucediendo. Están atrapados en una pequeña aldea que se encuentra bajo el azote de la enfermedad del baile (una enfermedad que obliga a los contagiados a bailar sin parar), y Luca y los suyos deben luchar con todas sus fuerzas para no perder su cordura. Isolda cae víctima de la enfermedad, e Ishraq logra salvarse de una muerte casi segura para cobrar venganza de quien pretendía asesinarla. Al final, los jóvenes del pueblo descubren que el mayor peligro no es la enfermedad, sino aquellos que han venido a su rescate. Ellos son los verdaderos desquiciados de Europa, que tienen un odio profundo que permanecerá por siglos.

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